septiembre 28, 2009

plenitud panorámica

Era el momento plasmado, estático, como un cuadro al óleo, compuesto por diminutas partes, puntos individuales que conformaban parte de otra parte, lineas trazadas estratégicamente creando espacios del espacio, sustentado en si, para si, las partes al todo y el todo a las partes, era inmenso, y cada pequeño punto latía a un compás, espasmódico, y hasta podría parecer arrítmico, pausado o agitado, todos a una nota, todos a una clave, todos entrado justo en su tiempo, con movimientos sutiles, era una orquesta, era una sinfonía, un sexteto, eran todas las partes tocando un todo inmenso, y a cada paso ahí estaba el acorde, la nota, el sostenido, cada punto representaba parte de la obertura, del crescendo, del canon, del contrapunctus. Mirados desde el cuarto piso de la torre de humanidades pareciera que era un cuadro en movimiento; el parlamento, el suspiro, el parpadeo. Y todos latiendo a un compás que abarcaba todos los tiempos, la encrucijada del sonido, todo estructurado, todo haciendo un todo, todo perfecto.

Todos los momentos; el pasado, el presente y el futuro, siempre han existido y siempre existirán. Y aquí estamos, atrapados en el ámbar de este tiempo, no hay ningún porque. Todo el tiempo es todo el tiempo, nada cambia, ni necesita advertencia o explicación; simplemente es. Tome los momentos como lo que son,momentos, y pronto de dará cuenta de que todos somos insectos prisioneros en ámbar.

septiembre 01, 2009

estos dias

empiezo a darme cuenta de esta vida sin inocencia,

recuerdo el antes, tan lejos tan distante, tan sencillo en sus formas.
en donde las palabras eran largas y el caminar pausado
y cada paso era previamente planeado y premeditado
discreto y sutil, claro.

ahora miro al ahora y descubro pasos agigantados
que lo único que buscan es ganar mas tiempo
la prisa por llegar, dejando de un lado los preámbulos
con acciones insensatas y sin consideración

se han acabado acaso los templos vivientes?