julio 13, 2010

Ana

Ana.
Me llamo Ana. Tres letras, dos sílabas. Fácil de recordar, fácil de olvidar.
Siempre he pensado que el nombre de Ana, es como decir 'ella', como un simple prefijo femenino. El artículo de una persona singular femenina: Ana. Sin un trasfondo, sin ningún significado. ¿En que habrá pensado mi madre cuando me bautizó con ese breve nombre?
Todos siempre han tenido una amiga Ana, una novia Ana, una vecina Ana. Las Anas proliferan en todas partes, casi es seguro que a cualquier lugar al que se llegue se podrá encontrar, por lo menos, una Ana.
Ana puede ser cualquier chica, desde esa que solo viste una vez, tu compañera de clases, la primer chica a la que besaste, la hija de tu jefe, tu psicóloga, la mucama de aquel hotel, la compañía en el hotel, la que atiende en la caja, la que te sonríe cuando te ve, la que esta sentada a tu lado.
Y claro que todas esas chicas pueden tener cualquier nombre, pero solo un nombre se repite tantas veces: Ana. Todos tienen una Ana formando parte de su vida.
Me pregunto si las Anas tendrán ciertas características ademas de nombrarlas de la misma forma. Me da la sensación de que las Anas son pasajeras, que aparecen por un momento y después gradualmente desaparecen. Creo que se debe a la levedad del nombre, no es un nombre fuerte que cause impacto. Ademas de que muchas veces hay mas de una Ana en el medio.
Ana es un palindromo, Ana es simple, Ana es solo otro nombre mas, Ana simplemente es.