Pronto el timbre va a sonar.
Guardaras el archivo, bajaras.
En la puerta estaré esperándote,
No dirás nada, me dejaras pasar.
Fingiremos una platica cotidiana, banal.
Me sentaré los mas lejos de ti que pueda,
Tal vez no lo notes.
Veremos tele un rato.
Casi creeré tu mirada de sorpresa,
Cuando te vuelva a besar.
Y podría asegurar que tendré escalofríos,
De los nervios que dejen tus caricias.
Podría perderme en el tono de tu voz,
Si no lo viciaras hablando de lo que acabas de leer.
Podría dejarme seducir por lo profundo de tus ojos,
Si no evadieras mi mirada.
Suavemente me pedirás que me vista.
Subliminalmente me harás subir al auto.
Inconscientemente bajaré en la puerta de mi casa.
Tristemente cenaré sola.
Volverás al archivo en que estabas,
Y con algo de suerte sonreirás si lo recuerdas.
Mañana volverás a ignorarme,
Manteniendo la distancia abismal del diario.
Me descubrí esperándote.
Esperando que aquel,
No fuera nuestro último encuentro,
Y nos volviéramos a ver en el futuro.
Pretenderé no verte,
Creerás que me enamoro;
Me dirás que estas jugando.
Te esperaré a ti, para que me dejes.